La Enfermedad de la Botella

Enfermedad de la botella

Hola y bienvenidos amantes del vino.

Gracias por acompañarme un día más con una copa de vino, ya sea en su hogar o simplemente por conocer más de lo que nos encanta: el vino. Hoy hablaremos de algo inusual y aterrador como lo es la enfermedad de la Botella.

Un día tranquilo en el calor de hogar, disfrutando una copa de vino me dí cuenta de algo muy curioso que no me dejó dormir y que me hizo entender que el vino es un producto vivo y que como resultado de esto podría haber situaciones que lo “estresan”. Hablo sobre un fenómeno conocido como “bottle-shock” o como “enfermedad de la botella”.

La Enfermedad de la Botella

La enfermedad de la botella es un término que se utiliza al hablar de una condición del vino que tiene lugar cuando pierde sus aromas y cualidades.

Las situaciones que provocan estas reacciones en el vino son:

Las alteraciones en el trasvase del vino de la barrica al embotellamiento, ya que hace que el oxígeno se encierre en sí mismo provocando esta anomalía.

La otra razón es algo curiosa y las opiniones están divididas, entre si afecta en cierta medida las condiciones del trato de la botella para que esta “enfermedad de la botella” suceda. Estas condiciones son principalmente en los trayectos largos y es por la agitación principalmente, aunque también se menciona los cambios de temperatura y luz.

Esta “enfermedad” en el vino la detectamos en la nitidez, así como en el cambio de su aroma desapareciendo casi por completo.

Seguro que no seré la única persona en decir que sería una tragedia que nos pasara esto y que nuestro vino no se pueda desenvolver con normalidad, pero no se preocupen porque la “cura” de nuestro vino es “recetándole” reposo.

En ambos casos la solución es dejar el vino en reposo haciendo que esta anomalía desaparezca en poco tiempo, ya sea:

Dejar que se oxigene y recupere sus aromas.

En el proceso del embotellamiento el mencionado reposo permitirá que el oxígeno se asiente y se integre al vino, aunque el tiempo de reposo varía desde días a semanas según las características de nuestro vino.

Así que podremos dormir tranquilos ya que esta “enfermedad” solo será pasajera y podremos seguir disfrutando del vino que en tan buenos momentos nos acompaña.

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